Bienestar

Cuando nos lesionamos

La postura en esta foto se llama Ave de Paraíso o Swarga Dvidasana, y me tomó varios meses de práctica y 2 lesiones en el brazo izquierdo.

Normalmente hace algunos años, lo primero que hubiese hecho es dejar de practicar por miedo a que mi lesión se agrave, y probablemente también hubiese estado lamentándome, contándole a todo mi entorno y sacando a relucir en algún momento cómo fue que me lesioné y qué debido a eso ya no practico más, poniéndome así en un papel protagónico de víctima.

Ahora bien, resolvamos de una manera más saludable esta pregunta ¿Qué hacer cuando nos lesionamos?

Lo primero que tenemos que hacer es ¡continuar con nuestra práctica!, para ello es importante conocer las alternativas para mantenernos a flote, en Yoga a esto le llamamos, las secuencias de sanación. Estas secuencias son adaptaciones de la secuencia regular, que permite descansar la parte lesionada del cuerpo, mientras que todo lo demás sigue trabajando y se sigue fortaleciendo. Es importante crear estos ambientes de sanación, siendo responsables de asegurar que la lesión tome el tiempo que necesite para reestablecerse; para esto es importante no aferrarse a ciertas posturas o ciertas prácticas como si fueran únicas y que, sin ellas, nuestra práctica dejaría de ser importante.

Por ejemplo, cuando me lesioné del brazo izquierdo, dejé de intentar el Ave de Paraíso con ese brazo, pero seguía intentando con el otro. Toda mi rutina seguía siendo la misma, cuidando que mi brazo izquierdo no soporte peso (ni siquiera su propio peso). Y entonces ¿por qué me lesioné dos veces?, simplemente porque no entendí a la primera. En el preciso instante que sentí una ligera mejora, me lancé al ave de paraíso con el brazo izquierdo y me volví a lesionar y esta vez un poco más profundo, así que me lo tomé con más calma y le di todo el tiempo que necesitó para sanar, y semanas después regresé con un brazo más fuerte que ahora fluye en equilibrio con todo mi cuerpo.

Lo segundo y muy importante, es ¡desapegarnos del papel de víctima! Es tan tentador querer ser el centro de atención y preocupación de los que nos rodean, y es por lo que muchas veces nos quedamos aquí en un círculo vicioso. Entonces, lo que toca, es mirar que nuestra lesión es realmente una oportunidad para hacernos cada vez más fuertes. Ninguna lesión, por más grave que fuese, nos impide continuar haciendo lo que nos apasiona.

Les comparto este enlace inspirador de un practicante de Yoga muy especial:

Cada día me vuelvo más fuerte y saludable. Ese es el mantra de hoy.

Con amor.

Comparte esta publicación en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Tumblr
Tumblr
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *